noviembre 15, 2025

La marcha de los borreguitos

 




Ya parece que gracias a la convocatoria de gente del espectáculo, y de su “desinteresada” asistencia a la mega marcha realizada el pasado 30 de agosto, habrá menos presión sobre los políticos para que ya pongan un alto a los delincuentes, claro, sin decepcionar a sus fans y cumplirles el sueño dorado de tomarse fotos con ellos y firmarles autógrafos, olvidando por unos segundos el por qué estaban ahí realmente. ¿Verdad Niurkita?

 

Mi pregunta es ¿por qué pedir justicia y exigir a las autoridades el cumplimiento de su deber única y exclusivamente cuando se ve amenazada la gente de alto poder adquisitivo (los “cuates” de los poderosos), y no desde hace unos años atrás, cuando deja de importar el status social y ahora también secuestran a gente con escasos recursos económicos como gente que vive en Ciudad Nezahualcóyotl?

 

Según estadísticas de la Confederación Patronal de la República Mexicana y del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, en 2003 se cometieron 1,200 secuestros, a lo que la PGR responde como estimaciones sin fundamento. Esto me lleva a pensar en la mega marcha de 2004, sí, hace cuatro años la gente salió a protestar exigiendo lo mismo: seguridad. Pero, ¿a caso ese movimiento sirvió para conmover los corazones de los delincuentes y de las autoridades que los protegen? La respuesta es no. Como no creo que realizando mil marchas vayan a lograrlo. México está superando a Colombia y a Brasil en lo que respecta a secuestros, si realmente hubiera intenciones de mejorar esta y otras situaciones las veríamos en las acciones del gobierno, por ejemplo, quitando y encarcelando a los altos funcionarios que saben perfectamente quiénes son los miembros del crimen organizado y cómo operan, pero en vez de ello y para que todos veamos que efectivamente están haciendo su trabajo y nos callemos castigan delincuentes comunes o de 1,000 pesos, delincuentes chiqu9itos pues.

 

Cuánta gente de los que asistieron no se queja de las diversas manifestaciones que se llevan a cabo en el país, pero sobre todo en la ciudad, olvidando que ellos ya son parte de una manifestación, es decir, que “mientras no me pase a mí no me meto, pero cuando yo me veo afectado entonces si participo”. Todo esto es a conveniencia de cada quien, no digo que esté en contra del derecho a manifestarse, simplemente que se haga con argumentos válidos y congruentes, sin otras intenciones más que las que son causa de la manifestación, aspectos que en esta marcha no hubo.

 

La solución no está en las marchas, la solución está en uno mismo, podemos protestar contra los gobernantes estudiando, preparándonos, haciendo uso de los valores morales, en fin, pero para la mayoría es más fácil exigir que dar algo bueno a los demás, al fin, ¿qué son dos horas de caminar a toda una vida de honradez?


Publicado en el año 2008

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